25
MAR
2026

Día 35 El corazón misionero que nace de la conversión



Día 35

El corazón misionero que nace de la conversión

Cuando el corazón se encuentra verdaderamente con Cristo, no puede quedarse encerrado en sí mismo. La conversión auténtica abre necesariamente a la misión. Quien ha experimentado el amor de Dios, siente el impulso de compartirlo.

Jesús lo deja claro al final del Evangelio:
Vayan por todo el mundo y anuncien el Evangelio” (Mc 16,15).

La misión no es solo tarea de algunos; es vocación de todo bautizado. No se trata únicamente de ir lejos, sino de vivir y anunciar a Cristo allí donde estamos.

La raíz de todo impulso misionero está en el encuentro personal con el Señor. Como los discípulos de Emaús (cf. Lc 24,13-35), el corazón que arde por dentro no puede quedarse callado.

El Papa León XIV ha recordado que la Iglesia crece por atracción, cuando los cristianos viven con autenticidad la alegría del Evangelio y la comparten con los demás.

Un corazón misionero:
– no se encierra,
– no se conforma,
– no se acomoda.

Sale, busca, acompaña, anuncia.

La misión comienza en lo cotidiano:
– en la familia,
– en el trabajo,
– en la comunidad,
– en los pequeños gestos de amor.

San Pablo lo expresa con pasión:
¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio!” (1 Cor 9,16).

No como una carga, sino como una necesidad interior, fruto de haber sido alcanzado por Cristo.

La conversión nos hace pasar de una fe pasiva a una fe viva, comprometida, en salida.

Ser misionero no significa tener todas las respuestas, sino dar testimonio con la vida:
con la caridad,
con la coherencia,
con la esperanza.

Hoy el Señor nos pregunta:
¿mi fe está dando fruto misionero o se ha vuelto cómoda?

La Cuaresma prepara el corazón no solo para la Pascua, sino para la misión.

Quien se deja transformar por Dios, se convierte en instrumento para transformar el mundo.

Pensar, Sentir y Actuar

Pensemos que todo bautizado es enviado (cf. Mc 16,15); sintamos el deseo de compartir la fe con alegría (cf. Lc 24,32); y actuemos hoy dando un testimonio concreto de Cristo.

Oración para vivir la Palabra hoy

Señor Jesús,
enciende en mi corazón el fuego de tu amor.

Que no me guarde lo que he recibido,
sino que lo comparta con generosidad.

Hazme misionero en lo cotidiano,
testigo de tu presencia
con mi vida y mis palabras.

Que muchos puedan encontrarte
a través de mí.

Amén.

 


Escribir un comentario

No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas.

Página web desarrollada con el sistema de Ecclesiared

Aviso legal | Política de privacidad | Política de cookies