JUNIO CON EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
Día 20: El Sagrado Corazón y la misericordia divina
Un Corazón que nunca se cansa de perdonar
"Sean misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso." (Lucas 6,36)
Una de las características más hermosas del Sagrado Corazón de Jesús es su infinita misericordia.
Desde el comienzo del Evangelio hasta la Cruz, toda la vida de Cristo revela un amor que perdona, sana, levanta y restaura.
El Corazón de Jesús no se acerca al pecador para condenarlo, sino para salvarlo.
No busca destruir al que ha caído, sino ayudarlo a levantarse.
Por eso la devoción al Sagrado Corazón está íntimamente unida a la confianza en la misericordia de Dios.
El Evangelio de la misericordia
Cada página del Evangelio nos muestra el rostro misericordioso de Cristo.
Perdonó a la mujer adúltera.
Acogió a Zaqueo.
Buscó a la oveja perdida.
Lloró por Jerusalén.
Prometió el Paraíso al buen ladrón.
Su Corazón siempre estuvo abierto para quienes reconocían humildemente su necesidad de Dios.
La misericordia no significa ignorar el pecado.
Significa ofrecer al pecador la oportunidad de comenzar de nuevo.
El Corazón abierto en la Cruz
La mayor manifestación de la misericordia divina se encuentra en el Calvario.
Mientras era insultado y rechazado, Jesús pronunciaba palabras de perdón:
"Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen." (Lc 23,34)
Aquellas palabras nacían de su Corazón misericordioso.
Incluso en medio del sufrimiento, Cristo seguía amando.
Seguía perdonando.
Seguía buscando la salvación de quienes lo rechazaban.
Su Corazón permanece abierto para todos.
La confesión: encuentro con la misericordia
El sacramento de la Reconciliación es uno de los mayores regalos del Sagrado Corazón.
Allí Cristo continúa acogiendo a los pecadores.
Allí sana las heridas del alma.
Allí devuelve la paz interior.
Muchas personas cargan culpas durante años porque olvidan que el Corazón de Jesús es más grande que cualquier pecado.
Nadie está excluido de la misericordia cuando existe arrepentimiento sincero.
Santa Faustina y la misericordia
Siglos después de Santa Margarita María, Jesús confió un mensaje complementario a Santa Faustina Kowalska.
A través de ella recordó al mundo que la humanidad encontrará paz cuando se acerque a la fuente de su misericordia.
Aunque la devoción al Sagrado Corazón y la Divina Misericordia tienen expresiones distintas, ambas nos conducen al mismo Cristo y al mismo amor salvador.
La misericordia transforma vidas
Quien experimenta la misericordia de Dios cambia profundamente.
Aprende a perdonar.
Aprende a comprender.
Aprende a amar.
La misericordia recibida se convierte en misericordia compartida.
Por eso el Corazón de Jesús nos invita no sólo a recibir su perdón, sino también a convertirnos en instrumentos de reconciliación para los demás.
Una necesidad para nuestro tiempo
Vivimos en una sociedad donde abundan los juicios rápidos, las divisiones y la falta de perdón.
El mundo necesita testigos de misericordia.
Necesita hombres y mujeres capaces de tender puentes.
Necesita corazones semejantes al Corazón de Cristo.
La misericordia no es debilidad.
Es una de las expresiones más altas del amor.
Mensaje del Sagrado Corazón
Hoy escuchamos esta invitación del Señor:
"Ven a mí con confianza; nunca rechazaré a quien me busque."
El Corazón de Jesús permanece abierto.
Nadie llega demasiado tarde.
Nadie está demasiado lejos.
Siempre existe un camino de regreso al amor de Dios.
Propósito del día
Acudir al sacramento de la Reconciliación o, si no es posible, realizar un examen de conciencia y pedir sinceramente perdón al Señor por los propios pecados.
Pensar que la misericordia de Dios es más grande que nuestras miserias; sentir gratitud por el perdón recibido; y actuar perdonando a quien nos haya ofendido y buscando la reconciliación.
Oración
Sagrado Corazón de Jesús, fuente inagotable de misericordia, gracias por tu paciencia y tu amor. Perdona mis pecados, sana mis heridas y enséñame a perdonar como Tú perdonas. Haz que nunca dude de tu misericordia y que pueda ser instrumento de reconciliación y paz para quienes me rodean. Que tu Corazón transforme el mío y lo haga semejante al tuyo. Amén.
Jaculatoria
Sagrado Corazón de Jesús, misericordioso y compasivo, en Vos confío.
Pbro. Alfredo Uzcátegui
Vicario parroquial
Página web desarrollada con el sistema de Ecclesiared