JUNIO CON EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
Día 18: La entronización del Sagrado Corazón en el hogar
Cristo quiere reinar en nuestras familias
"Yo y mi casa serviremos al Señor." (Josué 24,15)
Introducción
La devoción al Sagrado Corazón de Jesús no está destinada únicamente a los templos, monasterios o lugares de peregrinación.
Jesús desea entrar en nuestros hogares.
Quiere formar parte de la vida cotidiana de las familias.
Desea compartir nuestras alegrías, sostenernos en las dificultades y convertirse en el verdadero centro de nuestro hogar.
Por esta razón nació la hermosa práctica de la Entronización del Sagrado Corazón de Jesús en la familia, una tradición promovida especialmente por el sacerdote belga Padre Mateo Crawley-Boevey a comienzos del siglo XX.
¿Qué significa entronizar al Sagrado Corazón?
La palabra "entronizar" significa colocar en un lugar de honor.
Cuando una familia entroniza una imagen del Sagrado Corazón de Jesús, realiza un acto de fe mediante el cual reconoce a Cristo como Rey, Señor y centro de la vida familiar.
No se trata solamente de colocar una imagen en una pared.
Se trata de una consagración.
Es una decisión consciente de vivir según el Evangelio y permitir que Jesús reine en cada aspecto de la vida familiar.
Una respuesta al amor de Cristo
Jesús manifestó a Santa Margarita María su deseo de reinar en los corazones.
La entronización es una respuesta concreta a ese deseo.
Al colocar la imagen del Sagrado Corazón en el hogar, la familia proclama:
Es una forma sencilla y profunda de evangelizar el hogar.
Cristo en medio de la familia
La familia es la primera escuela de amor, de fe y de vida cristiana.
Es allí donde aprendemos a rezar.
Es allí donde aprendemos a perdonar.
Es allí donde aprendemos a servir.
Por eso el Corazón de Jesús desea habitar en nuestras casas.
Cuando Cristo ocupa el centro de la familia, las dificultades no desaparecen mágicamente, pero se viven con una fuerza nueva.
Su presencia aporta paz.
Su amor fortalece la unidad.
Su gracia ayuda a superar los conflictos.
Las bendiciones prometidas a las familias
Entre las promesas asociadas a la devoción al Sagrado Corazón encontramos una particularmente hermosa:
"Bendeciré las casas en que la imagen de mi Sagrado Corazón sea expuesta y honrada."
La Iglesia entiende esta promesa como una invitación a vivir bajo la protección y la gracia de Cristo.
El Señor desea bendecir a las familias que le abren las puertas de su hogar y de su corazón.
Una necesidad de nuestro tiempo
Vivimos en una época donde muchas familias enfrentan desafíos importantes:
La falta de diálogo.
Las divisiones.
Las dificultades económicas.
La influencia de una cultura que con frecuencia aleja de Dios.
Por eso la entronización del Sagrado Corazón sigue siendo una práctica actual y necesaria.
Nos recuerda que ninguna familia está sola.
Cristo camina con nosotros.
Su Corazón sigue siendo fuente de unidad, reconciliación y esperanza.
Mensaje del Sagrado Corazón
Hoy escuchamos esta invitación del Señor:
"Quiero reinar en tu hogar."
No como un rey poderoso que impone.
Sino como un Padre amoroso que acompaña.
Como un amigo fiel que permanece.
Como un Salvador que protege y guía.
Propósito del día
Rezar en familia delante de una imagen del Sagrado Corazón de Jesús o, si es posible, preparar la entronización de una imagen del Señor en un lugar destacado del hogar.
Pensar, Sentir y Actuar
Pensar que Jesús desea habitar en nuestras familias; sentir gratitud por su presencia amorosa; y actuar promoviendo la oración familiar y la confianza en el Corazón de Cristo.
Oración
Sagrado Corazón de Jesús, hoy te abrimos las puertas de nuestro hogar. Reina en nuestra familia. Bendice nuestras alegrías y sostennos en las dificultades. Ayúdanos a vivir unidos, a perdonarnos mutuamente y a crecer cada día en la fe. Que tu amor sea el fundamento de nuestro hogar y que nunca falte entre nosotros tu paz. Amén.
Jaculatoria
Sagrado Corazón de Jesús, reina en nuestras familias.
Pbro. Alfredo Uzcátegui.
Vicario parroquial.
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