11
JUN
2024

San Bernabé: Modelo de Misión y Evangelización en la Iglesia Primitiva. Martes de la Décima Semana del TIempo Ordinario.

San Bernabé: Modelo de Misión y Evangelización en la Iglesia Primitiva. Martes de la Décima Semana del TIempo Ordinario.


Dichoso San Bernabé, digno de ser contado entre los apóstoles, pues era un hombre bueno, lleno del Espíritu Santo y de fe. Hch 11,24


San Bernabé: Modelo de Misión y Evangelización en la Iglesia Primitiva. 

En la liturgia del martes de la décima semana del Tiempo Ordinario, celebramos la Memoria Obligatoria de San Bernabé, un apóstol conocido por su fe inquebrantable y su dedicación a la misión evangelizadora. La Palabra de Dios nos guía a través de las lecturas del libro de los Hechos de los Apóstoles 11, 21b-26; 13, 1-3 y del Evangelio según San Mateo 10, 7-13, ofreciendo enseñanzas profundas y relevantes para nuestra vida de fe.


Hechos de los Apóstoles 11, 21b-26; 13, 1-3


En estos pasajes, se nos narra la expansión de la Iglesia primitiva y la elección de Bernabé y Saulo (Pablo) para una misión específica. La mano del Señor estaba con ellos y un gran número de personas creyó y se convirtió al Señor. Bernabé, lleno del Espíritu Santo y de fe, jugó un papel crucial al traer a Saulo a Antioquía, donde enseñaron juntos a una gran comunidad. Más adelante, mientras estaban en ayuno y oración, el Espíritu Santo les pidió apartar a Bernabé y Saulo para la obra a la que los había llamado.

Este relato destaca la importancia de la comunidad, la oración y la obediencia al Espíritu Santo en la misión evangelizadora de la Iglesia. La Iglesia, desde sus inicios, ha sido guiada por el Espíritu Santo, quien llama y envía a sus miembros a proclamar el Evangelio a todas las naciones.


Evangelio según San Mateo 10, 7-13


En el Evangelio de Mateo, Jesús envía a sus discípulos con la instrucción de predicar que el Reino de los Cielos está cerca. Les da poder para sanar a los enfermos, resucitar a los muertos, limpiar a los leprosos y expulsar demonios. Además, Jesús les instruye a confiar en la providencia divina y a aceptar la hospitalidad de aquellos que los reciban en sus casas, ofreciendo la paz a cada hogar.


El mandamiento de Jesús "Gratis lo recibisteis, dadlo gratis" nos recuerda la generosidad infinita de Dios y nos llama a compartir esos dones con los demás. Los sacramentos y la gracia divina son regalos que no se pueden comprar; son signos del amor incondicional de Dios por cada uno de nosotros.

Sin embargo, la misión de la Iglesia de llevar este amor y estos sacramentos al mundo necesita de nuestro apoyo. Así como una familia necesita recursos para funcionar, también nuestra comunidad de fe necesita nuestra colaboración para mantener los lugares de culto, las obras de caridad y el sustento de nuestros pastores (sacerdotes).

Contribuir económicamente a la Iglesia no es un simple acto de donación; es una forma de participar activamente en la vida y misión de nuestra comunidad. Cada aportación, grande o pequeña, es un gesto de amor y compromiso que permite que la luz de Cristo llegue a más corazones.

Recordemos que nuestra generosidad debe ser siempre voluntaria y realizada con alegría, como nos enseña San Pablo: "Cada uno dé como ha decidido en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al que da con alegría" (2 Corintios 9:7).

Estas palabras de Jesús nos enseñan sobre la misión apostólica: una misión de anuncio, sanación y liberación. La tarea de los discípulos no se limita a la proclamación verbal del Reino, sino que también incluye acciones concretas de amor y misericordia que manifiestan la presencia salvadora de Dios en el mundo. Jesús insiste en la gratuidad del servicio ("Gratis lo recibieron; denlo gratis") y en la confianza en la providencia divina.

Que nuestra contribución sea siempre un reflejo de nuestra gratitud a Dios y de nuestro deseo de construir una Iglesia viva y servicial. 


Reflexión a la Luz del Magisterio de la Iglesia

La Iglesia, inspirada por estas enseñanzas, ve en la misión evangelizadora su vocación más profunda. El Concilio Vaticano II, en el decreto "Ad Gentes", subraya que la Iglesia es misionera por naturaleza, llamada a llevar el mensaje de salvación a todos los rincones del mundo. La misión no es solo tarea de unos pocos, sino de toda la comunidad cristiana, cada uno según sus dones y circunstancias.

San Juan Pablo II, en su encíclica "Redemptoris Missio", nos recuerda que "la evangelización es el primer servicio que la Iglesia puede ofrecer a cada persona y a toda la humanidad". Evangelizar es comunicar la alegría de Cristo resucitado, y esto implica tanto el anuncio explícito de Jesucristo como el testimonio de vida transformada por el Evangelio.


San Bernabé: Modelo de Evangelización

San Bernabé, cuya memoria hoy celebramos, es un ejemplo luminoso de cómo debe vivirse esta misión. Su vida muestra la importancia de la colaboración en la misión evangelizadora, el discernimiento comunitario y la docilidad al Espíritu Santo. Bernabé, cuyo nombre significa "hijo de la consolación", supo ser un verdadero consolador y animador de la fe, llevando a muchos al conocimiento de Cristo y formando comunidades sólidas y vibrantes.

Al recordar a San Bernabé y meditar en las lecturas de hoy, somos llamados a renovar nuestro compromiso con la misión evangelizadora de la Iglesia. Siguiendo su ejemplo y las enseñanzas de Jesús, vivamos con fervor y alegría nuestra vocación de discípulos-misioneros, llevando la buena nueva del Reino de Dios a todos los que encontremos en nuestro camino.


Oración Final

Pidamos a Dios, por intercesión de San Bernabé, que nos conceda la gracia de ser verdaderos anunciadores de su Reino, con palabras y obras, confiando siempre en su providencia y guiados por el Espíritu Santo.

"Señor, que nos llenemos de tu Espíritu y de tu amor, para que, como San Bernabé, podamos ser instrumentos de tu paz y consuelo en el mundo. Amén."


Vayan y enseñen a todas las naciones, dice el Señor, y sepan que yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo. Mt 28, 19-20


San Bernabé: Modelo de Misión y Evangelización en la Iglesia Primitiva. Martes de la Décima Semana del TIempo Ordinario.San Bernabé: Modelo de Misión y Evangelización en la Iglesia Primitiva. Martes de la Décima Semana del TIempo Ordinario.

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