De la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 4, 4-9. Y Evangelio según san Mateo 22, 34-40. FIesta de San Martín de Porres.
Las lecturas de hoy nos ofrecen valiosas enseñanzas que resuenan poderosamente con el espíritu de servicio y amor fraterno que caracterizó la vida de San Martín de Porres, cuya fiesta litúrgica celebramos hoy en Panamá.
En la carta del apóstol Pablo a los Filipenses, encontramos la exhortación a regocijarnos siempre en el Señor, a cultivar la alegría y la gratitud en todas las circunstancias. Esta alegría no se basa en las comodidades materiales o las situaciones favorables, sino en una profunda relación con Cristo. San Martín de Porres irradió esta alegría y gratitud en su vida, encontrando consuelo y fortaleza en su fe incluso en medio de las pruebas y dificultades.
Asimismo, la enseñanza central del Evangelio según San Mateo nos recuerda el mandamiento supremo del amor a Dios y al prójimo. San Martín de Porres vivió este mandamiento de manera ejemplar, dedicando su vida al servicio desinteresado de los más necesitados y marginados. Su amor por Dios se manifestó en su entrega total al cuidado de los enfermos, los pobres y los abandonados, reflejando el amor compasivo de Cristo en cada acto de caridad y bondad.
En la figura de San Martín de Porres vemos un modelo de humildad, compasión y servicio, que nos inspira a seguir su ejemplo en nuestro propio camino de fe. Su vida nos desafía a buscar siempre la voluntad de Dios y a amar al prójimo con generosidad y desprendimiento, recordándonos que en el servicio a los demás encontramos la verdadera realización y la plenitud del amor cristiano.
En esta fiesta de San Martín de Porres, que su ejemplo nos impulse a vivir con alegría, gratitud y amor, sirviendo a los más necesitados con la misma entrega y compasión que él demostró en su vida. Que podamos seguir sus pasos en el camino de la santidad, buscando siempre la gloria de Dios y el bienestar de nuestros hermanos y hermanas en Cristo.
LA VIDA DE SAN MARTÍN DE PORRES NOS ENSEÑA:
👉A servir a los demás, a los necesitados. San Martín no se cansó de atender a los pobres y enfermos y lo hacía prontamente. Demos un buen servicio a los que nos rodean, en el momento que lo necesitan. Hagamos ese servicio por amor a Dios y viendo a Dios en las demás personas.
👉A ser humildes. San Martín fue una persona que vivió esta virtud. Siempre se preocupó por los demás, antes que por él mismo. Veía las necesidades de los demás y no las propias. Se ponía en el último lugar.
👉A llevar una vida de oración profunda. La oración debe ser el cimiento de nuestra vida. Para poder servir a los demás y ser humildes, necesitamos de la oración. Debemos tener una relación íntima con Dios.
👉A ser sencillos. San Martín vivió la virtud de la sencillez. Vivió la vida de cara a Dios, sin complicaciones. Vivamos la vida con espíritu sencillo.
👉A tratar con amabilidad a los que nos rodean. Los detalles y el trato amable y cariñoso es muy importante en nuestra vida. Los demás se lo merecen por ser hijos amados por Dios.
👉A alcanzar la santidad en nuestras vidas. Por alcanzar esta santidad, luchemos...
👉A llevar una vida de penitencia por amor a Dios. Ofrezcamos sacrificios a Dios.
San Martín de Porres, ruega por nosotros!

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