Enseñanzas del Libro del Génesis 3, 9-15.20
1. La Protoevangelio y la Promesa de la Redención a través de María y Cristo: En Génesis 3,15, Dios dice: "Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya; ella te herirá en la cabeza mientras tú le herirás en el talón". La Iglesia Católica interpreta este versículo como el protoevangelio, la primera proclamación del Evangelio, donde se profetiza la victoria de Cristo sobre el pecado y Satanás. La "mujer" se entiende como una prefiguración de María, la Madre de Cristo. La memoria de la Bienaventurada Virgen María, Madre de la Iglesia, resalta el papel de María en el plan de salvación. María, en su Inmaculada Concepción y su participación en la misión redentora de su Hijo, es vista como la nueva Eva, cuya obediencia y fe contrastan con la desobediencia de la primera Eva.
2. La Misericordia y Justicia de Dios: En Génesis 3, después de la caída, Dios llama a Adán: "¿Dónde estás?". Esta pregunta refleja no solo la justicia de Dios, quien confronta a Adán y Eva por su pecado, sino también su misericordia. Dios busca a los pecadores, ofreciendo la oportunidad de arrepentirse y recibir su gracia. La enseñanza aquí, a la luz de la doctrina católica, enfatiza que aunque el pecado tiene consecuencias, la misericordia de Dios es siempre mayor. Esta misericordia culmina en la redención a través de Jesucristo, con la cooperación especial de María, quien es honrada como Madre de la Iglesia por su papel único en la economía de la salvación y su intercesión continua por los fieles.
En este pasaje está presente no solo la realidad del pecado y sus consecuencias, sino también la promesa de redención y la continua misericordia de Dios, especialmente a través de la intercesión y el papel de la Virgen María.
Enseñanzas del Evangelio según San Juan 19, 25-34.
1. María como Madre Espiritual de Todos los Cristianos: En Juan 19,26-27, Jesús, desde la cruz, dice a su madre: "Mujer, ahí tienes a tu hijo", y luego al discípulo: "Ahí tienes a tu madre". Este acto de Jesús no solo asegura el cuidado de su madre después de su muerte, sino que también simboliza la maternidad espiritual de María sobre todos los cristianos. La Iglesia Católica enseña que en este momento, María fue dada a todos los fieles como su madre espiritual, desempeñando un papel maternal en la vida de la Iglesia. María, como Madre de la Iglesia, intercede por los fieles, guiándolos hacia su Hijo y ayudándolos a vivir según su Evangelio.
2. El Amor Sacrificial de Jesús y la Nueva Alianza Sellada con Su Sangre: En Juan 19,34, se narra que uno de los soldados atravesó el costado de Jesús con una lanza, "y al instante salió sangre y agua". La Iglesia Católica ve en este acto la manifestación del amor sacrificial de Cristo y el nacimiento de los sacramentos de la Eucaristía y el Bautismo, representados por la sangre y el agua. Este derramamiento simboliza la nueva alianza que Jesús establece con la humanidad a través de su muerte y resurrección. María, presente al pie de la cruz, es testigo de esta entrega total de su Hijo y comparte en su sufrimiento redentor, subrayando su cooperación en la obra de la salvación y su papel como Madre de la Iglesia.
Estas enseñanzas destacan la profundidad del amor de Cristo y el importante rol de María en la vida de la Iglesia, recordándonos su intercesión constante y su ejemplo de fe y obediencia a Dios.


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