JUNIO CON EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
Día 8: Santa Matilde y el Corazón de Jesús
La voz del Corazón que consuela y fortalece
"Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré." (Mateo 11,28)
Entre las almas privilegiadas que prepararon el camino para la futura devoción al Sagrado Corazón de Jesús destaca Santa Matilde de Hackeborn.
Monja benedictina del monasterio de Helfta, en Alemania, vivió durante el siglo XIII y recibió numerosas gracias místicas que le permitieron conocer más profundamente el amor de Cristo.
Sus experiencias espirituales fueron recogidas por sus hermanas de comunidad y constituyen uno de los tesoros más hermosos de la espiritualidad medieval.
En ellas aparece frecuentemente el Corazón de Jesús como fuente de consuelo, fortaleza y misericordia para todos los que se acercan a Él con confianza.
Una amiga del Corazón de Cristo
Santa Matilde poseía una voz extraordinaria para el canto litúrgico y una profunda sensibilidad espiritual.
Su vida estuvo marcada por la oración, la adoración y el amor a la Sagrada Escritura.
Jesús le concedió comprender que el Corazón divino late continuamente por amor a la humanidad.
Ella contemplaba a Cristo no como un juez lejano, sino como un Salvador cercano que desea la felicidad de sus hijos.
Por eso toda su espiritualidad gira en torno a la confianza y al abandono en el amor de Dios.
El Corazón que escucha
En una de sus experiencias espirituales, Santa Matilde comprendió que ninguna oración hecha con sinceridad se pierde.
Jesús le mostró que su Corazón escucha las súplicas de los fieles y conserva cada acto de amor, cada sacrificio y cada lágrima ofrecida con fe.
Esta enseñanza sigue siendo profundamente actual.
Muchas personas piensan que Dios permanece distante o indiferente ante los sufrimientos humanos.
Sin embargo, el Corazón de Jesús conoce cada preocupación, cada herida y cada necesidad de sus hijos.
Nada escapa a su mirada amorosa.
Refugio en las dificultades
Santa Matilde enseñaba que el Corazón de Cristo es un refugio seguro en medio de las tormentas de la vida.
Cuando aparecen las pruebas, las enfermedades, los problemas familiares o las incertidumbres del futuro, el cristiano puede acudir al Señor con confianza.
El Corazón de Jesús nunca rechaza a quien se acerca con humildad.
En Él encontramos fortaleza para continuar caminando.
En Él encontramos luz cuando todo parece oscuro.
En Él encontramos esperanza cuando las fuerzas humanas parecen agotarse.
El latido del amor divino
Las visiones de Santa Matilde describen el Corazón de Cristo como un horno ardiente de amor.
Cada latido expresa misericordia.
Cada latido expresa perdón.
Cada latido expresa compasión.
El Señor le hizo comprender que el amor de Dios es constante y fiel.
Aun cuando nosotros fallamos, Él permanece fiel.
Aun cuando nos alejamos, Él continúa esperándonos.
Aun cuando dudamos, Él sigue amándonos.
Una enseñanza para nuestro tiempo
Vivimos en una sociedad marcada por la ansiedad, la incertidumbre y el miedo.
Muchas personas buscan seguridad en bienes materiales, en el éxito o en el reconocimiento humano.
Santa Matilde nos recuerda que la verdadera seguridad se encuentra en el Corazón de Cristo.
Sólo Él puede ofrecer una paz que no depende de las circunstancias.
Sólo Él puede llenar completamente el corazón humano.
Sólo Él puede sostenernos en medio de cualquier dificultad.
Mensaje del Sagrado Corazón
Hoy escuchamos esta invitación del Señor:
"Acude a mí en tus necesidades."
Jesús no quiere que carguemos solos nuestras preocupaciones.
Nos invita a presentarle nuestras alegrías y sufrimientos.
Nos invita a confiar.
Nos invita a descansar en Él.
Su Corazón permanece abierto para escuchar, consolar y fortalecer.
Propósito del día
Confiar al Corazón de Jesús una preocupación concreta que llevamos en el corazón y rezar por ella con confianza durante algunos minutos delante del Santísimo Sacramento o en la oración personal.
Pensar, Sentir y Actuar
Pensar que Jesús conoce todas mis necesidades y escucha cada una de mis oraciones; sentir confianza en su amor providente; y actuar entregándole con fe mis preocupaciones y dificultades, abandonándome en su voluntad.
Oración
Sagrado Corazón de Jesús, refugio de quienes confían en Ti, hoy deposito en tus manos todas mis preocupaciones, temores y necesidades. Enséñame a abandonarme completamente a tu amor. Que nunca dude de tu providencia y que encuentre siempre en Ti la fortaleza necesaria para enfrentar cada día. Por intercesión de Santa Matilde, aumenta mi confianza y ayúdame a vivir en la paz de tu Corazón. Amén.
Jaculatoria
Sagrado Corazón de Jesús, en Ti deposito toda mi confianza.
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