JUNIO CON EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
Día 24: El Corazón de Jesús y la caridad fraterna
Amar a los demás como Cristo nos ama
"Ámense los unos a los otros como Yo los he amado." (Juan 15,12)
El amor al Sagrado Corazón de Jesús no puede quedarse solamente en oraciones, imágenes o actos de devoción.
La verdadera devoción transforma la vida.
Transforma la manera de pensar.
Transforma la manera de tratar a los demás.
Transforma el corazón humano hasta hacerlo semejante al Corazón de Cristo.
Por eso uno de los frutos más importantes de esta espiritualidad es la caridad fraterna.
Quien contempla el amor de Jesús aprende a amar como Él ama.
El Corazón que ama a todos
Durante su vida terrena, Jesús mostró una caridad sin límites.
Amó a los pobres.
Amó a los enfermos.
Amó a los pecadores.
Amó a los niños.
Amó a sus amigos.
E incluso amó a sus enemigos.
Nadie quedó excluido de su amor.
El Sagrado Corazón representa precisamente ese amor universal que abraza a toda la humanidad.
Cada persona es valiosa a los ojos de Dios.
Cada persona es digna de amor y respeto.
La medida del amor cristiano
Jesús no dijo simplemente:
"Ámense unos a otros."
Dijo algo mucho más exigente:
"Ámense los unos a los otros como Yo los he amado."
Ese "como Yo los he amado" cambia completamente la perspectiva.
Cristo amó sirviendo.
Cristo amó perdonando.
Cristo amó entregándose.
Cristo amó hasta dar la vida.
El discípulo está llamado a recorrer ese mismo camino.
La caridad comienza en casa
La primera escuela de caridad es la familia.
Es allí donde aprendemos a compartir.
A comprender.
A servir.
A tener paciencia.
A escuchar.
A perdonar.
Muchas veces resulta más fácil ser amable con personas lejanas que con quienes convivimos diariamente.
Por eso el Corazón de Jesús nos invita a comenzar la práctica de la caridad dentro de nuestro propio hogar.
La caridad y las obras de misericordia
La Iglesia siempre ha enseñado que el amor debe expresarse mediante obras concretas.
No basta sentir compasión.
Es necesario actuar.
Dar de comer al hambriento.
Visitar al enfermo.
Consolar al triste.
Acompañar al anciano.
Ayudar al necesitado.
Corregir con amor.
Escuchar con paciencia.
Cada obra de misericordia es una manifestación visible del Corazón de Cristo en el mundo.
Los santos y la caridad
Los grandes santos comprendieron esta verdad.
Santa Teresa de Calcuta veía en cada pobre el rostro de Cristo.
San Vicente de Paúl dedicó su vida al servicio de los necesitados.
San Juan Bosco entregó su vida a los jóvenes abandonados.
Todos ellos fueron reflejo vivo del amor del Sagrado Corazón.
Un desafío para nuestro tiempo
Vivimos en una sociedad donde muchas personas experimentan soledad, indiferencia y exclusión.
El Corazón de Jesús nos llama a construir una cultura del encuentro.
A mirar al prójimo con compasión.
A descubrir a Cristo presente en quienes sufren.
La caridad auténtica tiene el poder de transformar comunidades enteras.
Mensaje del Sagrado Corazón
Hoy escuchamos esta invitación del Señor:
"Ama como Yo te amo."
Cristo no nos pide algo imposible.
Nos ofrece su gracia para amar con su mismo Corazón.
Cada acto de bondad es una participación en su amor.
Propósito del día
Realizar una obra concreta de caridad: visitar a un enfermo, ayudar a una persona necesitada, llamar a alguien que esté solo o realizar un gesto de servicio desinteresado.
Pensar, Sentir y Actuar
Pensar que cada persona es amada por Dios; sentir compasión por quienes sufren; y actuar realizando un gesto concreto de amor cristiano.
Oración
Sagrado Corazón de Jesús, fuente infinita de amor, enséñame a amar como Tú amas. Libérame del egoísmo, de la indiferencia y de la comodidad. Haz que descubra tu presencia en cada persona que encuentro. Que mis palabras, mis acciones y mis decisiones reflejen siempre la caridad de tu Corazón. Ayúdame a ser instrumento de tu amor en mi familia, en mi comunidad y en el mundo. Amén.
Jaculatoria
Sagrado Corazón de Jesús, hazme instrumento de tu amor.
Pbro. Alfredo Uzcátegui
Vicario parroquial.
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