JUNIO CON EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
Día 21: El Sagrado Corazón y la confianza absoluta en Dios
Abandonarse en el amor que nunca falla
"Jesús, en ti confío." (Tradición espiritual de la Iglesia)
Uno de los frutos más hermosos de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús es la confianza.
Quien descubre verdaderamente el amor de Cristo aprende a vivir sin miedo.
No porque desaparezcan los problemas.
No porque terminen las dificultades.
Sino porque comprende que nunca está solo.
El Corazón de Jesús es un refugio seguro para quienes depositan en Él sus preocupaciones, sus sufrimientos y sus esperanzas.
La confianza es el puente que une nuestra fragilidad con la fuerza de Dios.
El Corazón que inspira confianza
Cuando contemplamos el Sagrado Corazón vemos un corazón abierto.
No es un corazón cerrado ni distante.
Es un corazón accesible.
Un corazón que invita.
Un corazón que acoge.
Jesús nunca rechazó a quienes acudieron a Él con sinceridad.
Escuchó a los enfermos.
Perdonó a los pecadores.
Consoló a los afligidos.
Fortaleció a los débiles.
Su Corazón continúa haciendo lo mismo hoy.
Por eso el cristiano puede acercarse a Él con plena confianza.
Confiar en medio de las pruebas
La confianza no se demuestra cuando todo marcha bien.
Se demuestra especialmente en los momentos difíciles.
Cuando aparece la enfermedad.
Cuando llegan las preocupaciones económicas.
Cuando surgen conflictos familiares.
Cuando sentimos incertidumbre ante el futuro.
Precisamente entonces el Corazón de Jesús nos invita a permanecer firmes.
Confiar significa creer que Dios sigue actuando incluso cuando no comprendemos sus caminos.
Significa saber que su amor nunca abandona a quienes ponen su esperanza en Él.
El ejemplo de los santos
Los grandes santos fueron hombres y mujeres de profunda confianza.
Santa Teresa del Niño Jesús enseñaba el camino de la infancia espiritual, basado en la confianza absoluta en el amor de Dios.
San Claudio de la Colombière repetía constantemente que la confianza agrada profundamente al Corazón de Jesús.
Santa Faustina Kowalska hizo de la confianza el centro de su espiritualidad.
Todos comprendieron la misma verdad:
Quien confía en Dios nunca queda defraudado.
La confianza transforma el corazón
Muchas angustias nacen del deseo de controlar todo.
Queremos conocer el futuro.
Queremos tener respuestas inmediatas.
Queremos resolver cada situación por nuestras propias fuerzas.
Sin embargo, la confianza cristiana nos enseña a poner nuestra vida en manos de Dios.
No es resignación.
Es abandono confiado.
Es la certeza de que el Señor sabe conducir nuestra historia mejor que nosotros mismos.
Un mensaje para las familias
El Corazón de Jesús desea que las familias vivan en confianza.
Que no se dejen dominar por el miedo.
Que aprendan a rezar juntas.
Que sepan entregarle al Señor sus preocupaciones.
La familia que confía en Dios encuentra fortaleza para enfrentar cualquier dificultad.
Por eso la confianza es también un acto de fe familiar.
La esperanza que no decepciona
La confianza cristiana está unida a la esperanza.
Sabemos que Dios puede sacar bienes incluso de las situaciones más difíciles.
Sabemos que ninguna oración hecha con fe se pierde.
Sabemos que el amor de Cristo es más fuerte que cualquier prueba.
Por eso podemos caminar serenamente hacia el futuro.
Mensaje del Sagrado Corazón
Hoy escuchamos esta invitación del Señor:
"Confía en mi Corazón; nunca te abandonaré."
Estas palabras son una fuente permanente de paz.
Cristo permanece fiel.
Permanece cercano.
Permanece presente.
Su amor nunca falla.
Propósito del día
Entregar conscientemente al Corazón de Jesús una preocupación que llevamos en el corazón y rezar un Padrenuestro confiando plenamente en su providencia.
Pensar que Dios conduce nuestra vida con amor y sabiduría; sentir confianza en su providencia; y actuar abandonando nuestros temores en las manos del Señor.
Oración
Sagrado Corazón de Jesús, hoy deposito en Ti todas mis preocupaciones, temores y proyectos. Tú conoces mejor que nadie mis necesidades y mis anhelos. Enséñame a confiar cuando no comprenda, a esperar cuando todo parezca difícil y a permanecer firme cuando lleguen las pruebas. Que nunca me aparte de tu amor y que encuentre siempre en tu Corazón la paz que el mundo no puede dar. Amén.
Jaculatoria
Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío hoy y siempre.
Pbro. Alfredo Uzcátegui
Vicario parroquial.
Página web desarrollada con el sistema de Ecclesiared