Al pobre da con abundancia, obra siempre conforme a la justicia; su frente se alzará llena de gloria. Sal 111,9
Lectura del Libro del Profeta Amós 7, 10-17
En este pasaje, Amós se enfrenta a la oposición del sacerdote Amasías en Betel. Amasías informa al rey Jeroboam que Amós conspira contra él y lo acusa de predicar la destrucción de Israel. Amasías le ordena a Amós que regrese a Judá y profetice allí. Sin embargo, Amós responde que no es un profeta de profesión, sino que fue llamado por Dios mientras trabajaba como pastor y cultivador de sicómoros. Amós reafirma su misión divina y profetiza el juicio de Dios sobre Israel y sobre Amasías.
Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 9, 1-8
En este pasaje del Evangelio, Jesús sana a un paralítico después de perdonarle sus pecados. Al ver esto, los escribas acusan a Jesús de blasfemia. Jesús les responde cuestionando sus pensamientos y demostrando su poder para perdonar pecados a través del milagro de sanación. La multitud, asombrada, glorifica a Dios por haber dado tal autoridad a los hombres.
Profecía y Misión en Amós 7, 10-17
El profeta Amós destaca la importancia de responder al llamado de Dios con valentía, incluso frente a la oposición y la incomprensión. La misión profética no es una elección personal, sino una respuesta a la vocación divina. Amós muestra que la fidelidad a Dios implica hablar la verdad y denunciar la injusticia, sin importar las consecuencias personales.
Perdón y Sanación en Mateo 9, 1-8
En el Evangelio, Jesús revela su autoridad divina al perdonar pecados y sanar enfermedades. Este acto muestra la relación profunda entre el perdón y la sanación. Jesús nos enseña que la verdadera sanación comienza con la reconciliación y el perdón, recordándonos la importancia del sacramento de la Reconciliación en nuestra vida espiritual.
A la luz del Magisterio de la Iglesia
Profecía y Testimonio Cristiano
El Catecismo de la Iglesia Católica nos enseña que todos los bautizados participan en la misión profética de Cristo (CIC 904). Esto significa que, como cristianos, estamos llamados a ser testigos de la verdad y la justicia en nuestro mundo, denunciando el pecado y proclamando el Evangelio con valor y amor, tal como lo hizo Amós.
Perdón y Autoridad Divina
El poder de Jesús para perdonar pecados, afirmado en el Evangelio, es compartido con la Iglesia a través del sacramento de la Reconciliación. El Catecismo nos recuerda que "Cristo ha confiado a sus apóstoles el ministerio de la reconciliación" (CIC 1442), subrayando la importancia de acudir a este sacramento para recibir la gracia sanadora de Dios.
La misión profética y el perdón son dones de Dios que transforman nuestras vidas y nos llaman a vivir en verdad y reconciliación.
Inspirados por la valentía de Amós y la misericordia de Jesús, sentimos una profunda gratitud por el llamado de Dios a ser testigos de su amor y a recibir su perdón.
Hoy, reconozcamos y respondamos al llamado de Dios en nuestras vidas, buscando la reconciliación a través del sacramento de la Reconciliación y siendo portavoces de la justicia y la verdad en nuestra comunidad.
1. Escuchar el llamado de Dios: Dedica tiempo diario a la oración y a la lectura de la Biblia para discernir el llamado de Dios en tu vida.
2. Buscar la reconciliación: Participa regularmente en el sacramento de la Reconciliación, confiando en la misericordia de Dios para sanar y renovar tu espíritu.
3. Ser testigos valientes:Habla con amor y verdad en tu entorno, defendiendo la justicia y denunciando la injusticia, siguiendo el ejemplo del profeta Amós.
4. Vivir en comunidad: Apoya y anima a otros en su camino de fe, creando una comunidad de fe sólida y comprometida con los valores del Evangelio.
Dios ha reconciliado consigo al mundo,por medio de Cristo, y nos ha encomendado a nosotros el mensaje de la reconciliación. 2Cor 5,19.


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Señor Jesús, has que te ame verdaderamente, para de esta forma, no querer ofenderte más.
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