Decimoquinto Domingo del Tiempo Ordinario: Reflexiones y Enseñanzas
Lecturas:
- Profeta Amós 7, 12-15
- Carta del Apóstol San Pablo a los Efesios 1, 3-14
- Santo Evangelio según San Marcos 6, 7-13
Profeta Amós 7, 12-15:
En este pasaje, Amós, un humilde pastor y cultivador de higos, es llamado por Dios para ser profeta y llevar su mensaje al pueblo de Israel. Amós es confrontado por Amasías, un sacerdote que le ordena irse y no profetizar más en Betel. Amós responde afirmando su llamado divino y su obediencia a Dios por encima de cualquier autoridad terrenal.
Carta del Apóstol San Pablo a los Efesios 1, 3-14:
San Pablo nos habla de las bendiciones espirituales que hemos recibido en Cristo. Dios nos ha elegido desde antes de la creación del mundo para ser santos e irreprochables ante Él. Nos ha predestinado para ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo. Pablo enfatiza la abundancia de la gracia de Dios y el papel central de Cristo en el plan de salvación.
Santo Evangelio según San Marcos 6, 7-13:
Jesús envía a sus discípulos de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus impuros y encargándoles predicar el arrepentimiento, sanar a los enfermos y expulsar demonios. Los discípulos deben depender totalmente de la providencia divina, llevando solo lo esencial para el camino.
1. El Llamado Divino y la Obediencia:
La historia de Amós nos recuerda que Dios llama a todos, incluso a los más humildes, para cumplir su voluntad. La obediencia a Dios debe prevalecer sobre cualquier resistencia humana. El Concilio Vaticano II en "Lumen Gentium" nos enseña que todos los bautizados comparten en la misión profética de Cristo (LG 12).
2. La Bendición en Cristo:
San Pablo nos muestra la profundidad del amor de Dios y su plan de salvación en Cristo. Somos bendecidos con todas las bendiciones espirituales en los cielos y llamados a ser santos. La Iglesia, en el Catecismo (CEC 1), nos recuerda que "Dios, infinitamente perfecto y bienaventurado en sí mismo, en un designio de pura bondad ha creado libremente al hombre para hacerle partícipe de su vida bienaventurada".
3. La Misión Apostólica:
Jesús envía a sus discípulos a proclamar el Reino de Dios con autoridad y simplicidad, confiando en la providencia divina. Este envío refleja la misión de la Iglesia de evangelizar y servir. El Papa Francisco, en "Evangelii Gaudium", nos llama a ser una Iglesia en salida, a llevar la alegría del Evangelio a todos los rincones de la tierra (EG 20).
Reflexiona sobre tu propio llamado y cómo puedes responder con fidelidad a la misión que Dios te ha confiado.
Siéntete bendecido y amado por Dios, quien te ha elegido para ser parte de su plan divino de salvación.
- Comprométete a ser un testigo del Evangelio en tu vida diaria. Al igual que los discípulos, lleva el mensaje de amor y esperanza de Cristo a los demás, confiando plenamente en la providencia de Dios.
Que este domingo nos impulse a responder con generosidad y valentía al llamado de Dios, llevando su amor y su palabra a todos los que nos rodean.


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