Sin temor alguno he expuesto tu ley ante los reyes y he repetido tus preceptos porque en verdad los amo. Sal 118, 46-47.
Herodes y Herodías: Del Deseo Prohibido al Martirio de San Juan Bautista
El 29 de agosto, la Iglesia celebra la Memoria Obligatoria del Martirio de San Juan Bautista, el último y más grande de los profetas, quien preparó el camino para la llegada de Jesús. Su vida y su martirio nos dejan una enseñanza profunda sobre el coraje y la fidelidad a la verdad, incluso ante las más difíciles circunstancias.
San Juan Bautista, hijo de Zacarías y Isabel, nació alrededor del año 6 a.C. Fue llamado por Dios para anunciar la venida del Mesías y preparar a la gente para recibirlo. Su predicación, centrada en la conversión y el bautismo, atrajo a multitudes, incluyendo a pecadores que deseaban cambiar sus vidas.
En el año 29 d.C., Juan fue arrestado y encarcelado por el rey Herodes Antipas, debido a que lo reprendió por su unión ilícita con Herodías, la esposa de su hermano. Herodes, aunque impresionado por Juan, finalmente cedió a los caprichos de Herodías, quien manipuló a su hija Salomé para que pidiera la cabeza de Juan en un banquete. Así, San Juan Bautista fue martirizado por mantenerse fiel a la verdad y a su misión.
Libro del Profeta Jeremías 1, 17-19:
El pasaje de Jeremías 1, 17-19 resuena poderosamente en el contexto del martirio de San Juan Bautista. Dios le dice a Jeremías: "No les tengas miedo, que si no, yo te haré temblar delante de ellos. Mira que hoy te hago ciudad fortificada, columna de hierro, muralla de bronce frente a todo el país..." Este mensaje de fortaleza y confianza en la protección divina refleja la vida de Juan Bautista, quien, a pesar de las amenazas, nunca vaciló en proclamar la verdad.
Salmo 70:
El Salmo 70, un clamor por la liberación y la protección de Dios, puede ser visto como la oración del corazón de San Juan Bautista en sus últimos días. Este salmo es una súplica por la ayuda divina frente a los enemigos, y una afirmación de que Dios es nuestra roca y refugio. San Juan, incluso en prisión, habría encontrado consuelo en estas palabras, confiando plenamente en Dios hasta el final.
Evangelio según San Marcos 6, 17-29:
El relato evangélico del martirio de San Juan Bautista, narrado en Marcos 6, 17-29, es una historia de intriga, poder y manipulación. Pero más allá de estos elementos, es una poderosa ilustración de la lucha entre la verdad y el pecado. San Juan Bautista, el "mayor entre los nacidos de mujer" (Mateo 11, 11), fue silenciado físicamente, pero su testimonio sigue hablando a través de los siglos.
Herodes y Herodías faltaron a dos mandamientos clave de la Ley de Dios:
1. No desearás la mujer de tu prójimo (Éxodo 20,17): Herodes Antipas codició a Herodías, la esposa de su hermano Filipo, violando este mandamiento. Este deseo desordenado lo llevó a tomarla como su esposa, a pesar de que ella estaba casada con su hermano.
2. No cometerás adulterio (Éxodo 20,14): Al casarse con Herodías mientras ella aún estaba casada con Filipo, Herodes y Herodías cometieron adulterio, infringiendo gravemente este mandamiento.
La historia de Herodes y Herodías muestra cómo el pecado puede escalar cuando no se corrige. Empezaron con el pecado de codicia y adulterio, y esa decisión de vivir en pecado los llevó a cometer un pecado aún más grave: el asesinato de San Juan Bautista.
Este es un recordatorio solemne de cómo un pecado puede abrir la puerta a otros pecados, llevando a las personas a un camino destructivo cuando no se detienen, no se arrepienten y no buscan la rectificación de sus acciones. En el caso de Herodes y Herodías, su deseo desordenado y su infidelidad culminaron en la pérdida de una vida inocente, lo que demuestra cómo los pecados contra los mandamientos de Dios tienen consecuencias profundas y devastadoras.
A la luz del Magisterio de la Iglesia:
El Martirio de San Juan Bautista es una clara manifestación de lo que significa ser un testigo de la verdad. Según el Catecismo de la Iglesia Católica, el martirio es el supremo testimonio dado a la verdad de la fe (CIC 2473). San Juan Bautista, al dar su vida por la verdad del matrimonio y la moralidad, se convierte en un ejemplo para todos los cristianos de la importancia de la fidelidad a los mandamientos de Dios, sin importar las consecuencias.
San Juan Bautista nos enseña que la verdad es innegociable, y que debemos ser fieles a ella incluso cuando enfrentamos oposición o peligro.
Podemos sentir admiración y reverencia por la valentía de San Juan Bautista, al mismo tiempo que nos inspiramos para defender la verdad en nuestras propias vidas.
Hoy, reflexiona sobre un área de tu vida donde necesitas ser más fiel a la verdad, ya sea en tus palabras, tus decisiones o tus relaciones. Pide a San Juan Bautista que interceda por ti para que tengas el coraje de vivir de acuerdo con la verdad, tal como él lo hizo.
La vida y el martirio de San Juan Bautista son un poderoso recordatorio de la importancia de la verdad en la vida cristiana. Siguiendo su ejemplo y bajo la guía de las enseñanzas de la Iglesia, estamos llamados a vivir con integridad, defendiendo la verdad y la justicia en todas nuestras acciones, siempre confiando en la protección y la gracia de Dios.
Dichosos os perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos, dice el Señor. Mt 5,10
Actualmente existen Herodías, muchas por no enfrentar su realidad a espaldas de su pareja le tengan ya sea por estar padeciendo maltrato lo correcto es terminar esa relación entonces viven en pecado hasta llegar a la tercera edad y no van en presencia de un sacerdote a confesar ese pecado ¿cómo es visto ante los ojos de Dios?
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