Dilexit Te: El amor que hace visible a Cristo en los pobres
La exhortación Dilexit Te, publicada por el Papa León XIV el 4 de octubre de 2025 —memoria de san Francisco de Asís—, es un llamado luminoso y urgente a redescubrir el corazón del Evangelio: Cristo nos amó primero, y ese amor nos lanza hacia los pobres. No se trata de sentimentalismo ni de un programa sociopolítico, sino de la verdad más antigua y siempre nueva del cristianismo: Dios ha unido su rostro al de los pequeños, y solo quien sirve al pobre toca realmente a Cristo.
El título, “Te amó”, no es casual. La exhortación recuerda que la vida cristiana nace de un hecho: Dios nos amó antes de que nosotros pudiéramos responder. Ese amor recibido se convierte en misión. El cristiano no ama para ser admirado, sino porque ha sido amado primero y quiere prolongar ese amor hacia quienes más sufren.
1. El amor que se inclina: la mirada de Cristo sobre los pobres
Dilexit Te parte de una convicción central: Jesús no contempló la pobreza desde lejos, sino desde dentro. Nació pobre, vivió entre los pobres, se dejó tocar por ellos, y se identificó con ellos al decir: “Lo que hicieron con uno de estos mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicieron”.
Según la exhortación, para entender la opción preferencial por los pobres no basta con la categoría moral, sino con una categoría cristológica: el pobre revela a Cristo. Por eso, cada comunidad cristiana está invitada a aprender a mirar como Él: sin desprecio, sin miedo, sin indiferencia. Solo así la Iglesia podrá ser un hogar abierto para todos.
2. La caridad cristiana: más que asistencia, un encuentro
El Papa León XIV insiste en que la caridad no es filantropía ni un “servicio social” con barniz religioso. La auténtica caridad nace del encuentro personal.
La exhortación describe tres rasgos de este amor:
a)
Es un amor que se acerca:
El pobre no es un número ni un problema. Es una persona que necesita ser
escuchada, acompañada y respetada.
b)
Es un amor que transforma:
No se limita a aliviar, sino a promover la dignidad. Lleva a crear espacios de
educación, trabajo, salud, comunidad y sentido.
c)
Es un amor que evangeliza:
En la caridad, la Iglesia anuncia a Cristo de manera silenciosa pero real. El
pobre evangeliza a la Iglesia porque la purifica y la vuelve más semejante a
Jesús.
3. Una Iglesia pobre para los pobres
Dilexit Te retoma uno de los grandes ejes del pontificado contemporáneo: la Iglesia solo es auténtica cuando no se mira a sí misma, sino cuando se deja gastar por los demás. Una parroquia hermosa no es la que exhibe estructuras impecables, sino la que mantiene las puertas abiertas, el corazón disponible y los pies en el camino.
La exhortación recuerda que la pobreza evangélica no es miseria; es libertad para amar. Un sacerdote, un consagrado o un laico que vive desapegado, humilde y cercano, vuelve creíble la Buena Noticia.
El Papa invita a toda la Iglesia a revisar estilos de vida, prioridades pastorales, proyectos y recursos, para que cada comunidad pueda decir con verdad: “Aquí los pobres son nuestros hermanos”.
4. Combatir las nuevas pobrezas: un reto para el presente
El documento no se queda en definiciones generales. Dilexit Te identifica nuevas formas de pobreza que golpean a la humanidad:
El Papa León XIV afirma que cada una de estas pobrezas es un lugar donde Cristo clama, esperando que los cristianos respondan con creatividad, compasión y responsabilidad.
5. La espiritualidad del gesto pequeño
Un acento bello de la exhortación es la insistencia en la pequeñez. Las grandes transformaciones nacen de gestos simples: escuchar sin prisa, compartir el pan, visitar, acompañar, rezar por alguien, sostener la esperanza de quien ya no tiene fuerzas.
La lógica del Evangelio no es la de la eficiencia, sino la del amor. Un pequeño gesto hecho desde Cristo vale más que una gran acción hecha solo desde intereses o cálculos humanos.
6. La Virgen María, primera servidora de los pobres
Dilexit Te concluye contemplando a María, la “humilde sierva del Señor”, que vivió en sencillez y pobreza, y cuya vida entera estuvo marcada por la confianza en Dios. Ella es la mujer que corre a ayudar a su prima Isabel, que guarda en el corazón los misterios, que permanece firme junto a la cruz.
El Papa León XIV la propone como modelo de caridad activa, discreta y totalmente centrada en Dios. Bajo su mirada, la Iglesia aprende a amar sin protagonismos y a servir sin esperar recompensas.
“Amó… y por eso nosotros amamos”
La exhortación Dilexit Te es una invitación a volver al corazón del Evangelio y a dejar que el amor de Cristo nos transforme. No es un documento para especialistas: es una llamada concreta para cada bautizado.
En tiempos marcados por tantas heridas sociales, la Iglesia está llamada a ser casa, mesa y camino para quienes viven en la pobreza de cuerpo o de espíritu.
La parroquia, como comunidad viva, encuentra en esta exhortación un programa sencillo y decisivo:
acercarse, escuchar, acompañar, servir y amar.
Porque donde hay un pobre, allí está Cristo esperando ser amado.
Pbro. Alfredo Uzcátegui.
Vicario Parroquial.
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