SERIE: CONOCIENDO CADA DÍA A LA VIRGEN MARÍA
Día 23: María, Refugio de los pecadores
“El Señor ha mirado la humildad de su esclava” (Lucas 1,48)
Una Madre que acoge con misericordia
La Santísima Virgen María conoce profundamente la fragilidad humana. Como Madre, no se acerca a sus hijos para condenarlos, sino para conducirlos nuevamente hacia Dios.
Por eso la Iglesia la invoca como:
María nunca aleja de Cristo; acerca al pecador a la misericordia divina.
La ternura que conduce a la conversión
El amor de María no justifica el pecado, pero sí ayuda al corazón humano a levantarse después de la caída.
Ella enseña:
Muchos santos descubrieron que la cercanía maternal de María los ayudó a reencontrarse con Dios.
Caná y la intercesión maternal
En Caná, María percibe la necesidad antes que todos:
“No tienen vino”.
Así también mira las necesidades espirituales de sus hijos.
Cuando el alma pierde la alegría, la fe o la esperanza, María intercede silenciosamente para acercarla nuevamente a Cristo.
Ella sigue diciendo hoy:
“Hagan lo que Él les diga”.
María y el camino del perdón
Toda auténtica devoción mariana conduce a:
María lleva siempre hacia Jesús, especialmente hacia la misericordia que brota del corazón de Cristo.
La enseñanza de la Iglesia
El Catecismo de la Iglesia Católica enseña:
“La función maternal de María respecto de los hombres no oscurece ni disminuye la única mediación de Cristo” (CEC 970).
Ella coopera maternalmente conduciendo a los hombres hacia la gracia salvadora de su Hijo.
La luz de San Luis María Grignion de Montfort
San Luis María Grignion de Montfort afirma:
“María es la ciudad de refugio donde los pecadores encuentran misericordia.”
Montfort enseña que María acoge con ternura a quienes desean sinceramente volver a Dios y comenzar una vida nueva.
Oración
Santísima
Virgen María,
Refugio de los pecadores,
acoge mi fragilidad y mis luchas.
Ayúdame a levantarme de mis caídas,
a confiar en la misericordia de Dios
y a caminar nuevamente hacia Cristo.
Enséñame a vivir en gracia,
con un corazón humilde y arrepentido.
Amén.
Para la vida concreta
Hoy es un día para preguntarse:
¿Estoy permitiendo que Dios sane verdaderamente mi corazón?
María nos enseña que nunca es tarde para volver al Señor.
Porque
donde hay arrepentimiento sincero…
siempre hay misericordia y esperanza.
Pbro.Alfredo José Uzcátegui Martínez.
Vicario parroquial.
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