SERIE: CONOCIENDO CADA DÍA A LA VIRGEN MARÍA
Día 21: María, Reina del Cielo y de la Tierra
“Apareció en el cielo una mujer vestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza” (Apocalipsis 12,1)
La humildad elevada por Dios
María, la humilde sierva del Señor, ha sido glorificada por Dios como Reina del Cielo y de la Tierra. Su realeza no nace del poder humano, sino de su unión perfecta con Cristo, Rey del universo.
Dios exalta a quien vive en humildad.
La misma mujer que dijo:
“He
aquí la esclava del Señor”
es ahora coronada en la gloria celestial.
Una Reina que sirve y ama
La realeza de María no es dominio ni grandeza mundana. Ella reina amando, intercediendo y conduciendo a los hombres hacia Jesús.
Como verdadera Madre:
María no aleja de Cristo; acerca a Él.
La mujer vestida del sol
El libro del Apocalipsis presenta una imagen gloriosa de la mujer coronada de estrellas. La Iglesia ha contemplado en esta figura a María, asociada plenamente a la victoria de Cristo sobre el pecado y el mal.
Ella participa de la gloria de su Hijo porque permaneció fiel hasta el final.
Su vida demuestra que la fidelidad a Dios conduce a la verdadera gloria.
La esperanza de los hijos de Dios
Contemplar a María glorificada nos recuerda también nuestro destino eterno. La vida no termina en la tierra. Dios prepara para sus hijos una gloria que supera todo sufrimiento.
María ya vive plenamente aquello que la Iglesia espera alcanzar un día.
Ella es signo de esperanza para todos los creyentes.
La enseñanza de la Iglesia
El Catecismo de la Iglesia Católica enseña:
“Finalmente, la Virgen Inmaculada fue llevada en cuerpo y alma a la gloria del cielo y exaltada por el Señor como Reina del universo” (CEC 966).
La realeza de María está íntimamente unida a la victoria de Cristo.
La luz de San Luis María Grignion de Montfort
San Luis María Grignion de Montfort afirma:
“María es la Reina de los corazones.”
Montfort enseña que María reina especialmente en las almas que se abren totalmente a Dios y permiten que Cristo reine en ellas.
Oración
Santísima
Virgen María,
Reina del Cielo y Madre nuestra,
gobierna mi corazón con amor y humildad.
Ayúdame a vivir mirando siempre hacia el cielo,
sin dejarme atrapar por lo superficial y pasajero.
Condúceme hacia Cristo,
Rey de mi vida y Salvador del mundo.
Amén.
Para la vida concreta
Hoy es un día para preguntarse:
¿Qué ocupa realmente el trono de mi corazón: Dios o las cosas pasajeras?
María
nos enseña que la verdadera grandeza
no está en dominar,
sino en amar y servir.
Y
quien vive unido a Dios…
termina participando de su gloria eterna.
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