16
JUN
2026

Día 16: La tercera gran aparición del Sagrado Corazón El Corazón que pide reparación



JUNIO CON EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Día 16: La tercera gran aparición del Sagrado Corazón

El Corazón que pide reparación

"Miren el árbol de la Cruz, donde estuvo clavada la salvación del mundo." (Liturgia de la Iglesia)

A medida que avanzaban las revelaciones concedidas a Santa Margarita María de Alacoque, Jesús fue mostrando cada vez con mayor claridad los deseos de su Corazón para la humanidad.

En la tercera gran aparición, el Señor manifestó de manera especial su llamado a la reparación.

No se trata de reparar porque Dios necesite algo de nosotros. Se trata de responder con amor al Amor.

Cristo mostró a Margarita María un Corazón herido por la indiferencia, el olvido y la ingratitud de muchos hombres y mujeres, pero al mismo tiempo lleno de misericordia y deseo de perdonar.

Un Corazón herido por amor

Jesús reveló a la santa que el sufrimiento más grande de su Corazón no provenía de los pecadores que nunca lo habían conocido.

Lo que más le dolía era la indiferencia de quienes habían recibido su amor y no respondían a él.

Muchos recibían sus beneficios.

Muchos acudían a Él en momentos de necesidad.

Pero pocos le ofrecían amor sincero y gratitud.

Por eso el Señor mostró su Corazón rodeado de espinas, símbolo de las ofensas y del rechazo que continúa recibiendo.

¿Qué significa reparar?

La reparación cristiana no consiste en vivir tristes o preocupados.

Consiste en amar.

Consiste en ofrecer actos concretos de amor donde existe indiferencia.

Consiste en rezar por quienes no rezan.

Consiste en acercarse a los sacramentos con fervor.

Consiste en vivir una vida coherente con el Evangelio.

La reparación es una respuesta de amor al amor de Cristo.

Cada oración hecha con fe.

Cada sacrificio ofrecido con generosidad.

Cada acto de caridad realizado en silencio.

Todo ello consuela espiritualmente el Corazón del Señor.

El amor que vence la indiferencia

Jesús no pidió reparación para condenar al mundo.

La pidió para salvarlo.

El amor siempre busca sanar.

Siempre busca reconciliar.

Siempre busca reconstruir.

Por eso la reparación tiene una dimensión profundamente misionera.

Quien ama al Corazón de Jesús desea que otros también descubran ese amor.

Desea que nadie viva lejos de Dios.

Desea que todos conozcan la alegría de la salvación.

La Cruz y el Corazón

La reparación encuentra su modelo perfecto en la Cruz.

Allí Cristo responde al odio con perdón.

A la violencia con mansedumbre.

Al rechazo con misericordia.

Al pecado con amor.

Cuando practicamos la reparación participamos espiritualmente de esa misma obra de amor.

Nos unimos al Corazón redentor de Cristo y colaboramos con su misión salvadora.

Una llamada para nuestro tiempo

Nuestra sociedad necesita cristianos que sepan amar más y juzgar menos.

Que sepan servir más y exigir menos.

Que sepan perdonar más y condenar menos.

La verdadera reparación comienza en la vida cotidiana.

En la familia.

En el trabajo.

En la comunidad.

En cada pequeño acto de amor ofrecido por Dios.

Mensaje del Sagrado Corazón

Hoy escuchamos esta llamada del Señor:

"Consuela mi Corazón con tu amor."

Jesús no busca grandes hazañas.

Busca corazones disponibles.

Busca discípulos que respondan generosamente a su amor.

Busca almas que vivan cerca de Él.

Propósito del día

Ofrecer una obra de caridad, una oración especial o un sacrificio voluntario en reparación por las ofensas cometidas contra el Sagrado Corazón de Jesús y por la conversión de los pecadores.

Pensar que el amor de Cristo merece una respuesta generosa; sentir gratitud por todo lo que el Señor ha hecho por mí; y actuar realizando un acto concreto de reparación y de amor al prójimo.

Oración

Sagrado Corazón de Jesús, herido por amor a la humanidad, quiero responder hoy a tu amor con un corazón agradecido. Perdona mis indiferencias, mis faltas de amor y mis omisiones. Haz que mi vida sea una ofrenda agradable a tus ojos. Enséñame a reparar mediante la oración, la caridad y la fidelidad cotidiana. Que pueda consolar tu Corazón amando a Dios y sirviendo a mis hermanos. Amén.

Jaculatoria

Sagrado Corazón de Jesús, recibe mi amor y mi reparación.


Pbro. Alfredo Uzcátegui.

Vicario parroquial.

 


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