¿Cuándo termina el Tiempo Litúrgico de la Navidad? ¿Cuando se quitan los adornos de navidad?
El Tiempo Litúrgico de la Navidad en la Iglesia Católica es un momento de profunda alegría y contemplación del misterio de la Encarnación: Dios se hizo hombre en Jesucristo. Este tiempo litúrgico comienza con las Primeras Vísperas de la Solemnidad de la Natividad del Señor, el 24 de diciembre, y concluye con la Fiesta del Bautismo del Señor. A continuación, exploramos en detalle este hermoso tiempo y su final, integrando datos relevantes, citas bíblicas y documentos de la Iglesia.
El Tiempo Litúrgico de la Navidad
La Navidad no se limita al 25 de diciembre, sino que abarca varias celebraciones que nos invitan a reflexionar sobre el misterio de la Encarnación. Entre las principales fiestas de este tiempo se encuentran:
El Bautismo del Señor: El cierre del Tiempo de Navidad
La Fiesta del Bautismo del Señor se celebra el domingo después de la Solemnidad de la Epifanía. Este día, la Iglesia recuerda el momento en que Jesús fue bautizado por Juan en el río Jordán (cf. Mt 3,13-17). En este evento, se revela su identidad como el Hijo amado de Dios, sobre quien desciende el Espíritu Santo.
El Bautismo de Jesús marca el inicio de su vida pública y su misión redentora. Como afirma el Catecismo de la Iglesia Católica:
“El Bautismo de Jesús es la aceptación y la inauguración de su misión de Siervo sufriente. Se deja contar entre los pecadores; él es ya el 'Cordero de Dios que quita el pecado del mundo' (Jn 1,29)” (CIC, 536).
Con esta fiesta, concluye el Tiempo de Navidad y comienza el Tiempo Ordinario, un período dedicado a meditar sobre la vida y enseñanzas de Jesús.
Significado espiritual del cierre del Tiempo de Navidad
El final del Tiempo de Navidad nos invita a reflexionar sobre cómo vivir nuestra identidad cristiana a la luz de la Encarnación y el Bautismo de Jesús. Este tiempo nos deja varios mensajes importantes:
Citas bíblicas relevantes
Documentos de referencia
Para reflexionar y actuar
La Navidad no es solo un recuerdo; es una realidad que transforma nuestra vida, porque Dios está con nosotros.
Alegría y gratitud por el don de la Encarnación y nuestra identidad como hijos de Dios.
Renovemos nuestra vida cristiana recordando nuestro Bautismo, participando activamente en los sacramentos y llevando la luz de Cristo a los demás.
Concluyamos este tiempo con corazones agradecidos, dispuestos a vivir nuestra fe con mayor compromiso y alegría, sabiendo que el Emmanuel, Dios con nosotros, camina a nuestro lado todos los días.
La tradición de cuándo quitar los adornos de Navidad varía según las costumbres locales y familiares, pero en la Iglesia Católica, está vinculada al calendario litúrgico. A continuación, se detalla una guía basada en la tradición cristiana:
1. Al final del Tiempo Litúrgico de la Navidad
La Iglesia Católica concluye el Tiempo de Navidad con la Fiesta del Bautismo del Señor, que se celebra el domingo después de la Solemnidad de la Epifanía (6 de enero). En 2025, por ejemplo, esta fiesta será el domingo 12 de enero. Por lo tanto, es común que los adornos de Navidad se retiren después de esta fecha.
Motivo:
Este día marca el final de la celebración del misterio de la Encarnación y el
inicio del Tiempo Ordinario. Es un momento simbólico para cerrar el ciclo
navideño.
2. Algunas excepciones y tradiciones locales
En algunos lugares y tradiciones familiares, se siguen otras fechas significativas para retirar los adornos:
3. Reflexión espiritual
Los adornos de Navidad, como el pesebre, el árbol y las luces, son expresiones
visibles de la fe cristiana y de la alegría por la venida de Cristo al mundo.
Retirarlos no significa apagar esa alegría, sino integrarla en nuestra vida
diaria. Al final del Tiempo de Navidad, somos invitados a llevar la luz de
Cristo más allá de las festividades, reflejándola en nuestras acciones
cotidianas.
El Catecismo de la Iglesia Católica nos recuerda que:
“La Encarnación es el misterio admirable del 'Dios con nosotros', que nunca nos abandona” (CIC, 525).
Al guardar los adornos, podemos reflexionar sobre cómo llevar esa luz y esperanza a los demás durante todo el año.
4. ¿Cómo hacerlo de manera significativa?
Retirar los adornos puede ser una oportunidad para un momento de oración en familia o comunidad. Aquí algunas sugerencias:
Ejemplo de oración:
“Señor Jesús, al concluir este tiempo de Navidad, te damos gracias por
haberte hecho uno de nosotros. Que la luz de tu nacimiento ilumine nuestros
corazones y nos impulse a vivir como verdaderos hijos de Dios. Amén.”
5. Fechas prácticas para quitar los adornos
Según la tradición católica y la flexibilidad pastoral, estas son las fechas más comunes para retirar los adornos de Navidad:
6. Conclusión
La fecha para quitar los adornos de Navidad puede variar, pero lo importante es hacerlo con un sentido espiritual, recordando que la luz de Cristo no se apaga. Aunque los adornos se guarden, la fe, la esperanza y el amor que hemos celebrado durante la Navidad deben permanecer vivos en nuestros corazones y acciones.
Como nos recuerda San Pablo:
“Vivan como hijos de la luz, pues el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad” (Ef 5,8-9).
Invitación:
Cuando guardemos los adornos, pidamos a Dios que nos ayude a ser portadores de
su luz durante todo el año, llevando la alegría del Evangelio a nuestras
familias, comunidades y al mundo entero.




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